Fundación Acción Solidaria | Guayaquil, Ecuador
Desarrollo Social
Testimonios
Encuestas Área Social
En esta sección encontrará testimonios de personas que fueron beneficiadas por los proyectos y programas que realizamos constantemente.
Canillitas Diario El Universo
Luis Javier Quimis
“Yo vine por las capacitaciones y las charlas que dan aquí, para orientarnos más acercas de las ventas, sexualidad, y el ser humano. Vengo todas las semanas, los días jueves desde hace dos meses. Los temas que venimos a escuchar son sobre las Ventas, Atención Cliente, como mantenerlos, entre otros. Hemos recibido orientaciones, y seguir viniendo es bueno ya que un tema lleva al otro en atención cliente, y es una secuencia.
Otro beneficio es que en mi familia hemos mejorado, también en el trato hacia ellos, ha pensar antes de hablar; y en lo personal nos han ayudado a saber quienes somos, perder los miedos, a tener metas, cambiar, y ver otros modos de pensar. He aprendido a compartir con los compañeros.
Alberto Ríos Cedeño
Gracias a la Fundación he podido incrementar mis ventas y mejorar en mi puesto de trabajo.
Los beneficios que he obtenido en el aspecto físico es que nos regalaron lentes y exámenes visuales para nosotros y nuestros familiares (esposa e hijos).
Bella Tallo
En mi comunidad, yo recomiendo la fundación y las capacitaciones entre mis conocidos, para ver si desean trabajar como canillitas. Ofrezco a las personas que vengan a participar de las charlas y ayudo a mis compañeros en lo que se necesite, no con el fin de que ellos me paguen por lo que les ofrezco, sino solo por ayudarlos.
En lo espiritual se puede decir que he cambiado un poco. Me he acercado más a ese lado, he cambiado de manera de ser. Y en lo psicológico, he aprendido a conocer cómo somos las personas, y aplicamos esos conocimientos con nosotros mismos.
Sí son importantes estas capacitaciones porque te ayudan a cambiar tu forma de ser, a mejorar el trato con las personas. Porque hay personas que de verdad tienen un trato que es grosero y utilizan malas palabras para dirigirse a los demás y sería bueno que aprendan a tratar a los demás y que haya respeto.
Teresa Granoble
“Las razón por la que vengo al centro solidario es porque me interesan los cursos que me enseñan aquí para atención al cliente, cursos de la familia, y la sexualidad. La fundación me ha ayudado a saber más acerca de las parejas, conocer más de las personas.”
Encuesta Niños - Centro Solidario
Cristóbal Caicedo
Dirección: Cerca de la FAE
Edad: 12 años
Una amiga que se llama Paola me lo recomendó el Centro Solidario. También vengo porque quiero estudiar, hacer deberes, jugar, comer… por eso me gusta venir aquí.
Tengo 2 meses viniendo, vengo todos los días, de lunes a viernes, desde las 11 de la mañana hasta las 4 de la tarde. En este lugar aprendo, hago deberes, me enseñan matemáticas, lenguaje, y a tocar instrumentos. Vemos películas también. A mis papás les gusta que yo venga aquí, porque quieren que aprenda mucho. Mis papás vinieron para las fiestas que hacen aquí, y se pasa bien.
En el Centro Solidario, si me enfermo o me golpeo, me curan, y me cuidan mucho, me dan de comer y miran que no me pase nada. También nos enseñan a rezar a Dios, a la Virgen, y también cantamos canciones de Dios. Siempre nos hablan para que nos portemos bien, sobre todo la profesora. El Centro Solidario es un lugar muy bonito.
Encuesta Niños - Área Social
Miguel Poveda
Dirección: Coop. Arbolito
Edad: 10 años
Las razones por las que vengo al Centro son: a estudiar, aprender, a rezar, a comer y a jugar.
No vengo todos los días. A veces, pasando un día, porque lo que pasa es que hay días que no tengo para el pasaje, y por eso no vengo. Pero cuando estoy aquí estudiamos, jugamos, comemos, y rezamos. Yo creo que las clases me ayudan a saber más en las materias, a escribir, sumar y leer.
A mis papás les gusta que estudie y que aproveche.
Aquí me llevo muy bien con mis compañeros y en el Centro me cuidan para que no me enferme, y si me pasa algo, me curan. También rezamos a Dios, oramos, y nos enseñan a que no hagamos ruido cuando oramos. Siempre nos dicen que nos portemos bien.
David Ruilova
Dirección: Durán en Bel Gilbert
Edad: 11 años.
Me gusta el Centro Solidario porque es un lugar muy bonito, grande. Es bueno para estudiar, para jugar y para comer. No vengo todos los días, porque a veces no tengo para el pasaje, porque no tienen -a veces- mis papás.
Aquí en el Centro nos dan mucha comida, nos enseñan matemáticas, lenguaje, ciencias, inglés (cuando unas chicas vienen de un colegio), también rezamos todos los días, nos enseñan a no pegar a los demás, a respetar a todos y a la familia también.
En le centro nos cuidan si nos enfermamos o si nos golpeamos, pero también nos enseñan a rezar y a conocer más de Dios.
José Borja
Dirección: Coop. Nigeria Isla Trinitaria
Edad: 10 años
Yo vengo al Centro porque vengo a estudiar, a jugar y a comer todos los días, desde las 11.30 hasta las 4 de la tarde.
Aquí me enseñan matemáticas, sociales, lenguaje, Desarrollo Humano, y aprendo mucho. Me enseñan a llevarme bien con mi familia, y al ellos les gusta que aprenda y me eduque en este lugar. Se preocupan de cuidar mi salud, me dan pastillas si me llego a enfermar, me hacen expreso y me llevan a la casa
Anderson Obregón
Dirección: Coop. Santiaguito Roldos
Edad: 12 años
Bueno las razones por las que yo vengo son: a estudiar, aprender a leer, a jugar con mis amigos. Vengo todos los días. Aquí todo me gusta. Me enseñan hacer galletas, hacer yogurt, aprender matemáticas, estudios sociales…
A mis papás les gusta que venga aprender muchas cosas y hasta mis vecinos, la gente de mi barrio, me dice que aproveche y siga viniendo para superarme.
Si me enfermo me cuidan, me alimentan todos los días, y nos enseñan a dar gracias por los alimentos. Siempre me habla la profesora cuando me porto mal, pero es para corregirme, me dice que me porte bien siempre. Me enseñan a rezar, a cantar, a respetar a los demás y a no pegarles.
Heidi Caicedo
Dirección: Guasmo
Edad: 11 años
Vengo aprender, a jugar, a desayunar, hacer tareas, a jugar con mis amigas, primos y hermanos. Pero eso sí, cuando hay clases: voy a estudiar; pero cuando hay que jugar: juego.
Todos los días de 8 a11.30 de la mañana yo vengo al Centro. Aquí estudio las matemáticas, cocina, desarrollo humano, lectura, y vengo para educarme para más adelante, en mi futuro.
A mi me sirve todo esto que me enseñan, porque así, mis hijos (cuando los tenga), si no saben algo que yo ya se y me preguntan, yo voy a poder decirles y contestarles. Porque que es feo que tú le preguntes a tu mamá algo y ella no sabe que responder, porque nunca estudió o terminó de estudiar.
A mi familia le gusta que siga estudiando y que no baje mis calificaciones. Mis vecinos me dicen que está bien que venga al Centro y que estudie, y que me esfuerce por ser alguien. Aquí en el Centro, la profesora pone las reglas, me enseña a ser mejor y me corrigen lo malo que haga. Nos enseñan a orar antes y después del desayuno, y nos enseñan sobre Dios.
Elizabeth Borja Blanco
Dirección: Durán El Recreo.
Edad: 14 años
Yo vengo porque aquí, en el Centro, vengo aprender, a educarme, a estudiar, a comportarme bien, aprender a ser buena niña, a tener modales, a hablar y no a pelear.
También vengo porque me divierto con mis amigas, nos enseñan a hablar, a sentarme, a no decir malas palabras, vengo todos los días, desde hace 6 meses mas o menos, desde que empezaron las clases.
Aquí estudiamos, jugamos, desayunamos. A mi familia le gusta que venga y nos llevamos mejor cada día. Me dicen mis papás que todo lo que me enseñan me va a servir para estudiar más adelante, ser alguien importante y ayudarlos a todos. Mis vecinos me felicitan porque vengo a estudiar y me dicen que siga viniendo y que no deje de estudiar.
Mis amigos me preguntan que hacemos aquí y yo les digo que nos cuidan bastante, nos ayudan y nos acompañan a coger el carro, que siempre nos están preguntando como nos sentimos y hablan con nosotras de la familia y esas cosas. También les digo que rezamos, antes y después de desayunar, nos ayudan a ser mejores católicas y también nos van a preparar para hacer la primera comunión.
Bridgit Arroyo
Dirección: Coop. Nigeria Isla Trinitaria.
Edad: 10 años
Yo vengo para estudiar, para aprender, a prestar atención, a hacer y traer deberes, a jugar y hacer muchas cosas más. Vengo todos los días en la mañana hasta la tarde.
Aquí jugamos, desayunamos, nos formamos, venimos a estudiar matemáticas, ciencias, a sumar y a escribir.
Mi familia dice que siga viniendo y que salga adelante con mis estudios. Yo me llevo muy bien con mis papás, y están contentos. Ellos también se educan.
Mis vecinos me dicen que siga estudiando y que ponga atención a las clases. Si me enfermo, me cuidan, me alimentan todos los días, nos enseñan a que no tengo que pelear, que hay que respetar a los demás. Porque si peleo, así seremos hasta grandes: peleonas, y eso se ve feo. También aprendemos a rezar, conocer sobre Dios y a compartir con todo el mundo.
Evelyn Grueso Caicedo
Dirección: Guasmo.
Edad: 10 años
Bueno, las razones por las que vengo son porque venimos a rezar, a estudiar, aprender, a jugar con mis amigas, y a desayunar. Llevo bastante tiempo viniendo al Centro, desde hace 6 meses, todos los días. Lo que hacemos cuando llegamos es rezar la palabra de Dios, luego comemos, agradecemos, estudiamos y después jugamos un rato.
A mis padres les gusta que yo venga aquí, que estudie mucho, que aprenda. Mis vecinos me felicitan y me dicen que siga así, estudiando y preparándome.
Victoria Cevallos
Dirección: Flor de Bastión
Edad: 14 años
Yo vengo aprender, a ser una buena alumna, a no ser malcriada, a jugar, a comer y a rezar. Mis compañeras y yo venimos todos los días desde que empezaron las clases. En el Centro estudio lenguaje, matemáticas, ciencias, juego, comemos, y rezamos. A mi familia le gusta que yo venga y me apoyan, me dicen que ponga empeño.
En lo personal, estudiar me sirve para ser una doctora; y yo le ayudo a mi hermanito. Le enseño lo que yo se, lo que aprendo.
Aquí me dan de comer. Si me enfermo, me dan pastillas y me llevan a la casa. Me preguntan qué me pasa, por ejemplo, cuando me ven triste. Se preocupan por mí y por todas las niñas.