Fundación Acción Solidaria | Guayaquil, Ecuador
Desarrollo Social
Testimonios
Voluntarios
En esta sección encontrará testimonios de personas que fueron beneficiadas por los proyectos y programas que realizamos constantemente.
Mayra Peláez
Dirección: Cdla. Brisas del Río.
Edad: 28 años
Profesión: Lcda. Comunicación Social
Bueno, yo pertenecía al MVC (Movimiento de vida Cristiana). Estuve en la parte apostólica, colaborando en Congresos, y desde ese entonces siempre quise ayudar a los más necesitados en algo parecido a lo que hago acá. Me sentí muy identificada, regocijada. Me enteré de lo que hace la Fundación, para ese entonces había salido de donde estaba trabajando. Después de eso me sentía incompleta porque realmente no hacía algo que me llenara. Es ahí que aproveché esa disponibilidad de tiempo que tengo ahora en las mañanas y me contacte con uno de los chicos del Centro. Hablamos de la Fundación y me ofreció la oportunidad de realizar el voluntariado como maestra. Concreté y acepté de inmediato porque era lo que realmente quería hacer.
Al principio, no pude venir todos los días por un curso que estaba haciendo en la Universidad, pero ya lo termine y ahora si estoy de tiempo completo de lunes a viernes. Aquí soy maestra, nivelo a los niños, hacemos que jueguen, aprendan y que se sientan bien.
Esta actividad, podría decir, que en el aspecto familiar me ha ayudado mucho. Mis padres y familia en general están contentos porque realmente transmito esa alegría que me irradian los niños. En el aspecto personal, puedo decir que la enseñanza a estos niños es enriquecedora. En este aspecto aprendo mucho de las niñas, de su afecto. La verdad es que ellas son muy afectuosas y eso te llena mucho. Y en lo comunitario, pues trato de ayudar en la formación de estas nuevas personitas, para que tengan un futuro mas próspero y digno. Mis amigos notan que en verdad a mi me hace feliz el realizar estas labores y que estoy contenta por lo que hago.
En verdad, aquí me siento cómoda, segura. El espacio físico es muy acogedor, muy amplio. El trato con mis compañeros y con las personas que trabajan aquí es muy bueno, existe una relación muy abierta y es un grupo súper lindo. Emocionalmente estoy muy contenta, tranquila, me siento muy bien al apoyar y servir a mis hermanos necesitados. Me enriquece como ser humano y profesionalmente; y espiritualmente me ha ayudado mucho a acercarme más Dios, pedirle sabiduría, fortaleza, ser constante y perseverante. Si bien es cierto, es Dios el que me ha permitido estar acá, descubrirme como cristiana católica, y descubrir en las niñas al Señor Jesús.
Gabriela Villavicencio
Dirección: sauces 9
Edad: 19 años
Al principio no quería venir porque cuando era más pequeña tuve una mala experiencia en cuanto a voluntariado en Fundaciones. Mi mamá me llevaba a fundaciones donde habían personas muy enfermas, y era muy duro para mí. Pasó el tiempo y un amigo fue mi nexo para entrar aquí al Centro. Me hizo dar cuenta que en el Centro Solidario se trabajaba con los niños y niñas que trabajan en las calles. Me explicó qué es lo que se hacía, cómo trabajaban, y me gustó esa idea. Ahora soy profesora en uno de los módulos y enseño matemáticas, valores y ciencias.
Estoy aquí desde abril cuando empezaron las clases, todos los días.
Enseñamos, jugamos, reímos, se pasa muy bien con los niños. Siento que los beneficios que me ha dado en el aspecto familiar es que ha fortalecido la comunicación con mis padres: es más abierta, comparto mis experiencias con ellos, intercambiamos ideas. Ellos son maestros también y me dan consejos para hacer mi trabajo mejor.
En el aspecto personal, puedo decir que me ha dado paciencia, perseverancia y constancia. Puedo compartir con mis compañeros de una manera más abierta.
En el aspecto comunitario, pienso que de alguna manera contribuyo para que estos niños y niñas formen una sociedad más justa para ellos; que crezcan como personas, ese es nuestro objetivo.
Aquí me siento segura, confío en la gente con la que trabajo, cuidamos que los niños estén bien y que no les pase nada…
Me siento muy tranquila de lo que hago. Ayudamos a las niñas. Aportamos en lo que podemos para que puedan a sobrellevar sus adversidades, como por ejemplo: los cambios físicos que están pasando, sus conflictos familiares, y este tipo de problemas.
En el aspecto espiritual, me siento bien. Mis pensamientos hacia Dios han retomado su camino y me siento muy bien realizando este voluntariado.
Luis Fernando Rivera
Dirección: Sauces 2
Edad: 16 años
Vengo a cumplir con mis pasantías del colegio. Ello me ha permitido crecer en mi experiencia apostólica, a madurar al llevar horarios, organización de trabajo, a tomar más en serio mis obligaciones, a tener un encuentro personal con Dios, y el brindar amor.
Vengo al Centro todos los días, y estaré por aquí durante un mes más, y luego regresaré a Quito.
Aquí enseño a los niños algunas materias, compartimos, jugamos y reímos. Yo creo que esto me ha beneficiado en el aspecto familiar y en lo personal: a madurar un poco, a generar más confianza con mis padres… Les he demostrado responsabilidad, ha mejorado la comunicación, les trasmito lo que percibo, todo esto lo comparto con ellos.
La seguridad y ambiente de trabajo es bueno. Me siento bien. Existe una comunidad a la hora de compartir los alimentos, existe compañerismo, me siento muy bien emocionalmente, estable, y con esta responsabilidad se han equilibrado algunas cosas en mi vida. He puesto en lugar muchos puntos en ese aspecto.
En el aspecto espiritual, el acercamiento con el Señor ha sido grande. Existe un ambiente muy Cristiano y Católico aquí en la Fundación. Se pone en práctica la enseñanza de Dios con los niños. Me ha formado más en estos temas. La gente que trabaja aquí es muy preparada en estos ámbitos y me ha permitido desarrollar el amor al prójimo de manera más amplia. También, me ha ayudado a tener un enfoque más claro de la realidad en la que viven estos niños, y de sus condiciones de vida.